Emisión sobre radio, televisión y medios de comunicación en general. Los medios como forma de transmutar la conducta humana. Historia reciente y memoriabilia de la ciudad de Concepción, Chile, Ciudad Prohibida. Bitacora de viaje. La vida de cada uno está hecha de pequeños y grandes momentos, que la memoria enlaza a imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones de distinta importancia, según quien los haya experimentado. Recordar es traer a presencia algo de lo que ocurrió en el pasado. Es hacer presente algo de lo que fué y estuvo, pero que actualmente no es, o no está. El calendario afloja por las ruedas del tren, la memoria, los recuerdos, la historia en las bastillas.

domingo 27 de noviembre de 2011

Impresiones desde España


Juan Franco Crespo nos sorprende una vez más con su variopinto viaje por Chile el pasado invierno. Sus impresiones radiales y turísticas de todo lo que le toco recorrer en esta parte del mundo merecen una aguda y reflexiva lectura… que la disfruten.



IMPRESIONES DEL ESPECTRO RADIAL CHILENO (CONO SUR)



Después de varios meses de espera, creo que es la hora de hacer un pequeño balance sobre lo que encontré en el dial chileno.

El panorama es rico, variado, multicolor y para todos los gustos. Contra lo que pudiera parecer, incluso es divertido, si comparamos con el páramo radiofónico de la realidad ibérica en donde reina la máxima concentración y la mínima pluralidad (¿Será ese el motivo de nuestro gran batacazo político que está por llegar? ¿Ha merecido, realmente, la pena plegarse al dictado del gobierno de turno y los intereses especulativos del capital que controla las grandes cadenas? ¿De verdad ha favorecido el pluralismo y la libertad la concentración de medios? ¿Ha resultado beneficioso a la colectividad o nos han embrutecido aún más? ¿Canibalizar RNE ha sido tan positivo? ¿Las radios locales –con los intereses del color político de cada momento en juego- son las que cohesionan? ¡Anda ya! Sólo han creado verdaderos focos de despilfarro y corrupción, juguetes millonarios en manos, muchas veces, de indeseables. La verdad: no tengo tan claro que los “sesudos” burócratas europeos hayan acertado la más mínima, pero sobre todo en el plano de libertad [a no ser que se refieran a haz lo que quieras que nadie será responsable de nada y ahí tenemos los resultados, sobre todo, cuando acudimos en busca de Justicia cuyo resultado es otro ¡Puaf!] Tendríamos muchas más preguntas. Pero estamos con el dial chileno y es lógico regresar al hilo conductor.

Comencé la escucha (unas dos horas en sesiones de tarde y noche a partir de mi llegada a Talca que aún presentaba las terribles huellas del reciente terremoto, pero peor aún era el desolador aspecto de Concepción, aunque una escapada a una de las caletas de pescadores a pocos kilómetros, indicara que allí apenas hubo secuelas. Al menos sirvió para reponer fuerzas y aprovechar la rica y variada carta de productos del mar a unos precios verdaderamente fantásticos para un europeo) iniciado el camino del Sur. La mayor parte de ellas las concentré en una cabaña -preciosa- que alquilé en Quellón (Isla Grande de Chiloé), donde no había las típicas interferencias que suelen darse en las zonas industrializadas o grandes urbes (aunque las pesqueras y marisqueras que inundan los mercados europeos estaban a pleno rendimiento al tiempo de crear verdaderos problemas ambientales en la región) y el dial estaba muy limpio si comparamos con mi QTH habitual en Tarragona en donde raramente quedan libres de emisoras españolas muy pocos canales. Por la lógica situación insular, las estaciones eran esencialmente chilenas en el 90% de los casos y el resto de Argentina -estamos en la zona sur del continente, pero todavía lejos del punto más austral de Chile-.

Coincidió con mi estancia la Copa América y prácticamente todas las estaciones sintonizadas hacían referencia a la final en la que la selección uruguaya se alzó, una vez más, con el triunfo. No todas las estaciones están concentradas, así que el panorama es rico en cuanto a contenido programático o independencia radial respecto a las grandes cadenas santiaguinas. Es el caso de Radio Chiloe [siempre teniendo en cuenta el fragmento sintonizado] que transmite desde Castro, la bella y coqueta capital insular que, en algunos aspectos, me recordaba a Vigo en mis tiempos de servicio militar hace ya cuatro décadas. La publicidad la tienen bastante bien dosificada y, llegado el caso, puede pasar desapercibida. No es tan estridente como la nuestra; el programa deportivo, al margen de los grandes eventos, lo concentraban en los pequeños logros del deporte local que, en aquella fechas, se fijaba en Castro y su zona de influencia en donde tenían un torneo deportivo escolar.

Posiblemente, para noticias y contenidos más europeizados [pero no por ello menos interesantes] tendríamos que acudir a la casi centenaria Radio Cooperativa que cubre todo el país y también tiene su estación en la isla. Esta prestigiosa cadena inició su andadura en la ciudad portuaria de Valparaíso un 21 de abril de 1935 y hoy es un patrimonio de todos los chilenos. En comparación con el caso español, vendría a considerarse una CADENA SER, aunque Cooperativa está [a mi entender y juzgando los tiempos escuchados] más comprometida con la libertad y el pueblo chileno que la nuestra, donde el dilema de Shakespeare, SER o NO SER parece pesa lo suyo. Fue otra histórica señal en la ONDA CORTA, inicialmente transmitió en los 49 metros. En Chiloé estaba transmitiendo en los 770 kHz de la Onda Media [allí AM].

La tercera para mi gusto sería Radio Lautaro que, en ese tiempo de escucha se identificaba como la RED NOTICIOSA DEL SUR. El domingo la temática deportiva y española era el plato fuerte: homenaje al recientemente desaparecido Severiano Ballesteros y encuentros de equipos españoles en los torneos estivales. Buena dicción y un muy buen empleo del argot deportivo sin entrar en la chabacanería: un locutor experimentado y con tablas, en cierta medida me recordaba a “Butanito” [un personaje que hizo grande a la SER y que luego no supieron sustituir] y eso que yo no soy futbolero.

En temática musical me sorprendió, por la cantidad y calidad, la programación de rancheras de Radio La Frontera de Temuco, la mejor y la primera decía su jingle promocional y, personalmente, considero que no defrauda. La bomba fue que acabadas las rancheras pasaron a la música española de los 60 y 70: mi corazón que parecía reponerse del susto que me llevé en Santiago al acceder al tren que me condujo a Talca, los vehículos corresponden a los de largo recorrido que empleaba en mis desplazamientos a comienzos de los setenta cuando realizaba el servicio militar que me hizo dar la vuelta a España. Noté que esos vehículos me eran familiares, así que busqué la placa de construcción y efectivamente eran los que se fabricaban en Guipúzcoa: siguen en pleno funcionamiento aunque el interior ha sido adaptado a trayectos concretos que cada vez son más cortos [llegará un momento que esas infraestructuras las volverán a poner al día pero a precios prohibitivos: gran contradicción la del ser humano, destroza la naturaleza y sustituye lo que funciona porque los intereses crematísticos de poderosos grupos están por encima del bien común]. Bien, la radio lanzaba nuestros cantantes de la época, de golpe y porrazo estaba en mi adolescencia, mi juventud, el abandono de la tierra natal como tantos miles de españoles de la época. La verdad, Mari Trini, Cecilia, etc., sonaban fabulosamente bien en aquellas latitudes y parecía que estabas viajando en el tiempo. En este grupo podríamos colocar también a Radio Reloncaví de Puerto Montt (la mítica ciudad portuaria que tantas veces oí a través de Escucha Chile de Radio Moscú).

De Temuco llegaba otra emisora con una programación netamente religiosa. La poderosa palabra del Señor en Radio Nueve Veinte; no tenían pelos en la lengua los evangelistas de la zona en sus diatribas sobre el “Mico de Barinas” al que consideraban directo responsable de su mal estado de salud por haber desafiado a Dios (sic). Sin duda debe tener sus adeptos pero no dejó de sorprenderme esta emisión del Hermano Ramón que en su despedida arengaba a la audiencia con las palabras “al morir nada te llevas”. Mucha filosofía y poco contenido para esa parte final del espacio captado.

Otra estación religiosa [o al menos en ese momento] fue Radio Los Confines que retransmitía programación de Radio Vaticano [pero llegaba con baja calidad y no siempre se lograba captar], un recurso al que acuden muchas emisoras del continente para complementar su oferta programática y, en cierta medida obtener alguna ayuda de las emisoras que utilizan sus servicios. El día captado estaban centrados en la visita del Santo Padre a Madrid, algo que no dejó de sorprenderme, en el viaje de regreso el vuelo estaba ocupado en más del 80% por grupos de peregrinos: jóvenes chilenos de centros educativos católicos que venían a recibir al Papa en la JMJ de Madrid [Sí, la misma que fue boicoteada por una serie de grupos de escasa representación pero de gran poder en los medios que, en algunos casos, ya dominan]. Un buen espacio dedicado a las Hermanas Blancas o Misioneras. Aquí tendríamos que ubicar también a Radio Armonía que nació en 1990 y prácticamente cubre todo el país tras hacerse con Radio Talcahuano, una gran base portuaria al norte de Concepción que sirvió de punto de anclaje y referencia del grupo evangélico. Son programas más tranquilos y relajantes, aunque el Apocalipsis y el final del mundo tampoco dejaban tranquilas las conciencias.

Otra que mereció la pena fue Radio Parque Nacional de Villarrica, sin duda una de las ciudades más hermosas gracias a su impresionante lago y su no menos hermoso volcán. En plena temporada invernal la zona no deja de tener recursos para el turismo de montaña y el termal. Imagino en diciembre hay un impresionante bullicio en esta zona enclavada a mitad de camino de Junín (Argentina). La emisora tiene muy buena música romántica de lunes a jueves hasta las nueve de la noche y se convierte en una programación bastante relajante.

En LA VOZ DE LA COSTA DE OSORNO no dejó de sorprenderme el programa de avisos y comunicados; ello demuestra que la radio sigue siendo ese nudo gordiano de la comunicación en las regiones más aisladas [recordemos que en los últimos terremotos cuando todas las comunicaciones colapsaron, donde la técnica moderna dejó un silencio sepulcral, los radioaficionados con sus modestos equipos de AM supieron comunicar todas las zonas afectadas con inusitada rapidez y entrega; otro tanto les ocurrió a los Japoneses en Fukushima, pero el hombre sigue empeñado en sustituir esa técnica por la que ahora está de moda y en donde las compañías multinacionales de la comunicación hacen su agosto: la digital, TDT, Informática, etc. No es que estemos en contra de la técnica, pero al margen de las emisiones nocivas para la salud que no para de recibir constantes radiaciones tenemos la otra realidad: la ineficacia de esos medios y lo difícil que resulta para el “manitas” volverlos a poner en funcionamiento. Todo lo contrario de la radio tradicional ¿entonces por qué tenemos que plegarnos a unas multitudinarias inversiones que, además, destrozan el paisaje y perjudican nuestra salud y nuestra economía? Porque eso sí, con todas ellas gastas más que con un transistor miniaturizado que tenga la onda corta que unas pilas te permiten transportar al más insospechado lugar y “prender” con total tranquilidad para enterarte de cómo va este endiablado mundo ¿o debemos decir desquiciado? Por cierto, en estos momentos, mientras tecleo estas cuartillas, han dejado de bombardearnos con los temas de Libia, como si aquello ahora fuera el paraíso y rápidamente han saltado a Nigeria ¿ahora se dan cuenta de lo que sucede allí? Demostrándonos bien claramente que en tema de conflictos hay unos intereses que están por encima de la realidad y siempre hay alguien que mueve los hilos. Durante mi etapa viajera por la región, ésta sufrió un considerable temporal de nieve [media Europa habría quedado colapsada porque en algunas zonas daban gruesos de dos metros] que dejó centenares de personas aisladas en las granjas y lugares de invernada, el ejército se vio obligado a lanzar víveres y enseres con helicópteros y aviones para asegurar la supervivencia de animales y personas en plena cordillera.

Finalmente una pequeña pincelada a las emisoras oficiales argentinas que llegaban a la región de Chiloé. Sin duda la mejor programación estaba en uno que creo denominaban Poema y Canción: EL TANGO como nudo hacedor de un programa de alta calidad, uno de esos espacios que hace pensar que no todo está perdido en la radio de verdad. Si pueden traten de localizarlo en la parrilla de RADIO NACIONAL DE BUENOS AIRES a media tarde y si mi oreja no me engañó, los responsables parece que eran Susana Renardi y el Profesor Leiva de Marco, en aquellas escuchas se analizó el legado poético de Carlos Castillo. ¡Fabuloso contenido, impecable calidad en la locución y buena distribución de los tiempos! En definitiva una forma de hacer radio para disfrutar como antaño. La radio de la mayoría o LU14 Radio Santa Cruz cubría perfectamente el mundo deportivo y nos daba también mensajes y servicios que son de vital importancia para los diseminados núcleos de población en aquellas latitudes a ambos lados de la cordillera. En los 6060 y a diferentes horas y días entraba la RAE, RN y algo que un día me pareció identificar como Mendoza pero fue tan fugaz que no pude dilucidar si era programación propia o una conexión con la región fronteriza. ¡Lástima que pillé ese trozo cuando estaba finalizando la emisión! Por cierto la radiodifusión china y árabe era la que colonizaba la mayor parte del espectro de la OC en los respectivos idiomas [sólo Radio Internacional de China la capté en castellano por aquello de las noticias, pero iba a “pelo” sin apuntes, sin WRTH: la radio y a mover la frecuencia a ver qué nos da!

Y ahora la anécdota. Un día que dejó de llover momentáneamente (de los ocho pasados en Chiloe todos llovieron), me desplacé a la pequeña aldea de Achao con un microbús (dos diferentes) y un transbordo naval, resultó una interesantísima visita por la Iglesia de madera sin un clavo metálico que allí existe [el archipiélago es precisamente Patrimonio de la Humanidad por las iglesias de madera que se encuentran prácticamente en todos los núcleos habitados y algunas sorprenden por su grandiosidad y belleza interior]. Me olvidé la mochila y cuando se puso a llover fue cuando la noté a faltar [recuerden que ahí debemos llevar lo imprescindible pero nunca cosas de valor por lo que pueda pasar], al regresar a Castro me fui a la Terminal a ver si localizaba al conductor, al final me informaron que todos los conductores tienen un horario fijo, al día siguiente estaba allí a primera hora de la mañana para ver si lo encontraba y nada más verme me saludó y me entregó la mochila. Nada más darse cuenta se molestó en llamar al número que había enganchado en la etiqueta de la compañía aérea pero no logró comunicarse: lo tengo apagado cuando viajo, sólo lo utilizo para emergencia en los aeropuertos españoles. ¡Todo en orden, impecable! Ejemplos como este nos dicen que no todo está perdido en el ser humano.

Los informes de recepción se enviaron al regresar a España electrónicamente aprovechando que la mayoría de las estaciones estaban en la red y en septiembre se realizó el envío tradicional con alguna información turística de mi zona. A estas alturas debería de haber alguna respuesta, pero sólo Radio Chiloé ha dado señales de vida [exacto la primera a la que aludo en estas reflexiones], lo que vuelve a confirmarme que “las grandes” corporaciones -y no era el caso de la mayoría de emisoras sintonizadas- les importa un pimiento el que alguien se entretenga en informarles de la escucha aunque esta escape de su estricto marco de referencia. Así que a estas alturas no me hago muchas ilusiones.

Del viaje por Mauricio y Reunión ninguna de las emisoras de onda media sintonizadas en este rincón del Índico contestó con lo que podría ser que el diexismo, al menos en cuanto a QSL, esté muerto. En Europa algunas emisoras oficiales los confirman de manera regular, las privadas son más opacas y sólo buscan resultados y, al parecer, unas decenas de euros les salvan los balances. Vamos, lo de siempre, se gastan cifras astronómicas en las más inverosímiles tonterías y no disponen de 200€ para atender a los escasos radioescuchas que les envían informes y esperan una QSL como respuesta [no era mayor el gasto que generaba atender la correspondencia en la época en que realizaba el programa DX en RCE-Radio Juventud de Barcelona, su QSL sigue brillando en las colecciones de los diexistas de la época, algo que otras con mucho más poder no han conseguido. Aunque la historia parece que no les interesa a los que mueven los hilos de la radiodifusión española en estos momentos. ¡Mira que han llegado a ser desconsiderados, algunos técnicos, incluso, se cabrean cuando les escribes reclamando! Se ha perdido el norte. Las normas de cortesía hoy [parece ser] forman parte de eso que llaman “mala educación”. ¡Vamos progresando!

Mientras tanto les dejo una veintena de fotos, lamentablemente muy oscuras, recordemos que era pleno invierno cuando yo estaba viajando: llovía, nevaba y toda clase de inclemencias así que tampoco ayudaba en las tomas. Aunque sinceramente nada que ver con las del año pasado, la Toshiba, por mucha marca que sea, denota que ya no es lo mismo. Los documentos gráficos por tanto no reflejan cabalmente la realidad de los paisajes, las tomas no son de lo mejor pero al menos algunas emisoras, que rara vez vemos en los boletines DX, fueron descubiertas en los más variopintos lugares, la mayoría son de la FM.

Aunque traté de localizar Radio Patagonia Internacional [la QSL histórica está colgada en la GALERÍA DE LA AER] la dirección que constaba en el sobre no correspondía y allí encontré RADIO VENTISQUERO. Coyhaique es una coqueta ciudad patagónica donde las nieves, casi perpetuas, configuran un particular paisaje, fue la zona en la que ya me daba la vuelta, en esta ocasión a través de Argentina y en donde los servicios aduaneros de uno y otro lado dejan mucho que desear: Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Río Negro, Junín, etc.

Eso sí, debo señalar que hay vida más allá de lo estrictamente señalado en las guías, incluso poblaciones y puertos que nunca había visto reflejados en la cartografía de la región y unos paisajes sorprendentes. ¡Merece la pena dejarse llevar! Gracias amigos chilenos por todo cuando recibí en ese largo periplo austral y feliciten a sus cocineras por el inolvidable “curanto”; aunque tampoco olvido los erizos, locos, zapatones, choritos y un sinfín de especies de extraordinario sabor.

Juan Franco Crespo

lacandon999@yahoo.es